{"id":8672,"date":"2025-12-27T09:00:00","date_gmt":"2025-12-27T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aon.es\/personales\/seguro-salud\/?p=8672"},"modified":"2025-12-26T13:25:33","modified_gmt":"2025-12-26T12:25:33","slug":"nutricion-cardiovascular-salud-comida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aon.es\/personales\/seguro-salud\/blog\/nutricion-cardiovascular-salud-comida\/","title":{"rendered":"Nutrici\u00f3n y salud cardiovascular: c\u00f3mo cuidar tu coraz\u00f3n desde el plato"},"content":{"rendered":"\n

La salud cardiovascular no depende solo de la gen\u00e9tica o del ejercicio: lo que ponemos cada d\u00eda en nuestro plato tiene un impacto directo en nuestras arterias, en la presi\u00f3n arterial y en el riesgo de infarto o ictus. La buena noticia es que peque\u00f1os cambios en la alimentaci\u00f3n pueden marcar una diferencia <\/a>importante a medio y largo plazo. A continuaci\u00f3n, repasamos las claves de una nutrici\u00f3n cardioprotectora, manteniendo los mismos apartados, pero en formato redactado.<\/p>\n\n\n\n

Grasas: no todas son iguales<\/h2>\n\n\n\n

Las grasas son esenciales para el organismo, pero su calidad es determinante para el coraz\u00f3n. Conviene limitar las grasas saturadas, <\/strong>presentes en carnes procesadas, l\u00e1cteos enteros, boller\u00eda industrial, mantequilla y fritos, porque se asocian al aumento del colesterol LDL o \u201ccolesterol malo\u201d. A\u00fan m\u00e1s perjudiciales son las grasas trans de muchos ultraprocesados, snacks, boller\u00eda y algunas margarinas, ya que favorecen el deterioro de las arterias. En su lugar, es recomendable priorizar grasas saludables, como las del aceite de oliva virgen, el aguacate y los frutos secos, y pescados azules y semillas como la ch\u00eda y el lino, que ayudan a reducir la inflamaci\u00f3n y proteger las arterias.<\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s vegetales, m\u00e1s protecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n

Las frutas, verduras y legumbres son grandes aliados del coraz\u00f3n porque aportan fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales que ayudan a regular el colesterol y la glucosa en sangre, a controlar el peso gracias a su alto poder saciante y baja densidad cal\u00f3rica, y a reducir la inflamaci\u00f3n y el estr\u00e9s oxidativo implicados en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Apostar por una dieta rica en vegetales implica, en la pr\u00e1ctica, tratar de llenar al menos la mitad del plato con verduras <\/strong>en la comida y la cena, priorizar las frutas enteras frente a los zumos para aprovechar su fibra y dar m\u00e1s protagonismo a las legumbres, como lentejas, garbanzos, alubias, incorpor\u00e1ndolas varias veces por semana en forma de guisos, ensaladas o cremas. Cuanto m\u00e1s color haya en el plato procedente de vegetales frescos, mayor ser\u00e1 la variedad de nutrientes protectores que estamos aportando al organismo.<\/p>\n\n\n\n

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Gesti\u00f3n del estr\u00e9s: estrategias para un bienestar integral <\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n

Control del sodio: menos sal<\/h2>\n\n\n\n

El exceso de sal en la dieta favorece la hipertensi\u00f3n arterial, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. El problema no reside solo en la sal que a\u00f1adimos al cocinar, sino en la gran cantidad de \u201csal oculta\u201d que contienen los productos procesados. <\/strong>Muchos embutidos, quesos curados, sopas y salsas preparadas o platos precocinados aportan m\u00e1s sodio del que imaginamos. Para reducirlo sin renunciar al sabor, es muy \u00fatil cocinar m\u00e1s en casa a partir de ingredientes frescos, recurrir a hierbas arom\u00e1ticas como or\u00e9gano, perejil, albahaca o tomillo, a especias como la c\u00farcuma, la pimienta o el piment\u00f3n, y al lim\u00f3n como potenciador natural del sabor. Siempre que sea posible, elegir versiones \u201csin sal a\u00f1adida\u201d o \u201cbajas en sodio\u201d tambi\u00e9n ayuda a cuidar la presi\u00f3n arterial sin hacer cambios dr\u00e1sticos en la forma de comer.<\/p>\n\n\n\n

Az\u00facares y ultraprocesados<\/h2>\n\n\n\n

Un consumo elevado de az\u00facares a\u00f1adidos y productos ultraprocesados se relaciona con la obesidad, la diabetes tipo 2, el aumento de triglic\u00e9ridos y, en consecuencia, con un mayor riesgo cardiovascular. Estos alimentos est\u00e1n muy presentes en el d\u00eda a d\u00eda a trav\u00e9s de refrescos azucarados, bebidas energ\u00e9ticas, zumos envasados, <\/strong>boller\u00eda, galletas, dulces, cereales de desayuno azucarados o salsas comerciales. Reducir su presencia y reservarlos para ocasiones muy puntuales es clave para proteger el coraz\u00f3n y mantener un peso saludable.<\/p>\n\n\n\n

En su lugar, es preferible priorizar el agua como bebida principal, acompa\u00f1ada de infusiones y, de forma moderada, caf\u00e9 sin exceso de az\u00facar. Tambi\u00e9n es recomendable elegir yogur natural con fruta fresca como alternativa a los postres azucarados y construir desayunos y meriendas a base de pan integral, avena y frutos secos. Con estos cambios se mantiene m\u00e1s estable la glucosa en sangre y se evita la sobrecarga metab\u00f3lica que, a largo plazo, da\u00f1a el sistema cardiovascular.<\/p>\n\n\n\n

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C\u00f3mo funcionan los periodos de carencia en los seguros de salud <\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n

Patr\u00f3n global: m\u00e1s que alimentos aislados<\/h2>\n\n\n\n

La salud del coraz\u00f3n no depende de un \u201csuperalimento\u201d concreto, sino del patr\u00f3n alimentario global que seguimos d\u00eda tras d\u00eda. En este sentido, la dieta mediterr\u00e1nea es uno de los modelos m\u00e1s estudiados y con mayor evidencia en la reducci\u00f3n del riesgo cardiovascular. <\/a>Se caracteriza por una alta presencia de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, por el protagonismo del aceite de oliva como grasa principal, por un consumo regular de pescado y un consumo moderado de l\u00e1cteos y huevos, junto con una baja ingesta de carnes rojas, carnes procesadas y productos azucarados o muy elaborados. Apostar por alimentos frescos y de temporada, <\/strong>basar las comidas en vegetales, cereales integrales y legumbres, utilizar aceite de oliva para cocinar y ali\u00f1ar, y limitar al m\u00e1ximo los ultraprocesados.<\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s all\u00e1 de la dieta: el estilo de vida cuenta<\/h2>\n\n\n\n

La nutrici\u00f3n es una pieza central, pero no la \u00fanica. La salud cardiovascular se beneficia cuando la alimentaci\u00f3n saludable se combina con:<\/strong><\/p>\n\n\n\n