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La importancia de la deontología para el arquitecto

La deontología es el conjunto de principios y normas éticas que regulan el ejercicio de una profesión. Su objetivo es garantizar el cumplimiento de los deberes y las responsabilidades que tiene el profesional con la sociedad, con los clientes, con los colegas y consigo mismo. En este artículo te explicamos la importancia de la deontología para el arquitecto, cuáles son sus principales aspectos y por qué son esenciales para su buen desempeño.

Y es que, la deontología para el arquitecto es especialmente importante, ya que su actividad tiene una gran repercusión social, cultural, ambiental y económica. El arquitecto no solo debe diseñar y construir edificios funcionales, estéticos y seguros, sino también respetar el entorno, el patrimonio, la legalidad y el interés público.

El código deontológico del arquitecto

El código deontológico del arquitecto recoge los principios y las normas éticas que debe seguir el arquitecto en el ejercicio de su profesión. En España el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España aprobó su código Deontológico en el año 2015 habiéndolo modificado en el 2021. Cada país o región puede tener su propio código, pero en general se basan en los siguientes valores:

La dignidad

El arquitecto debe actuar con respeto, honestidad, integridad y lealtad, tanto en su relación con los clientes como con los colegas y con la sociedad en general.

La competencia

Como profesional, el arquitecto debe mantener y actualizar sus conocimientos y habilidades técnicas, así como asumir solo aquellos encargos que pueda realizar con calidad y eficacia.

La independencia

El arquitecto debe ejercer su criterio profesional con libertad y autonomía, sin dejarse influir por intereses ajenos o contrarios a la ética.

La responsabilidad

Además, también debe asumir las consecuencias de sus actos y decisiones, así como velar por el cumplimiento de las normas legales, técnicas y contractuales que rigen su actividad.

La solidaridad

El arquitecto debe colaborar con sus colegas y con otras disciplinas afines, así como contribuir al desarrollo social, cultural y ambiental de la comunidad.

La función social del arquitecto

Por otro lado, el arquitecto tiene una función social que va más allá de satisfacer las demandas de sus clientes. Su trabajo influye en la calidad de vida, el bienestar y la identidad de las personas que habitan o visitan los espacios que crea. Por ello, el arquitecto debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • El respeto al medio ambiente: El arquitecto debe diseñar y construir edificios sostenibles, que minimicen el impacto ambiental, que aprovechen los recursos naturales y que favorezcan la eficiencia energética.
  • El respeto al patrimonio: El arquitecto debe conservar y restaurar el patrimonio histórico, artístico y cultural, así como integrar sus intervenciones en el contexto urbano y paisajístico.
  • El respeto a la diversidad: El arquitecto debe atender las necesidades y expectativas de los diferentes grupos sociales, culturales y generacionales, así como promover la accesibilidad, la inclusión y la participación ciudadana.
  • El respeto a la innovación: El arquitecto debe estar al día de las tendencias, las tecnologías y las soluciones creativas que puedan mejorar la calidad y la funcionalidad de sus proyectos.

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La relación del arquitecto con los clientes

Además, el arquitecto tiene una relación contractual con sus clientes, que implica unos derechos y unas obligaciones mutuos. Para garantizar una relación profesional satisfactoria, el arquitecto debe tener en cuenta aspectos como el deber de informar al cliente sobre las características, los costes, los plazos y los riesgos del proyecto, así como sobre las posibles alternativas o modificaciones.

La comunicación entre el arquitecto y el cliente también es importante, debe ser fluida y transparente durante todo el proceso del proyecto. Y sin olvidar que hay que atender las consultas, sugerencias o reclamaciones que pueda hacer el cliente. También es vital la confidencialidad entre arquitecto y cliente, protegiendo los datos personales y profesionales del cliente, así como respetar su propiedad intelectual e industrial.

Concluiremos este apartado comentando la remuneración, y es que, el arquitecto debe establecer unos honorarios justos y razonables, que se ajusten a las tarifas vigentes y al alcance del encargo, así como emitir las facturas y los recibos correspondientes.

La relación del arquitecto con sus colegas de profesión

Otro aspecto importante dentro de la deontología para el arquitecto tiene que ver con la relación con sus colegas de profesión. El arquitecto tiene una relación de colegialidad con sus compañeros, que implica unos deberes de respeto, colaboración y solidaridad. Una relación profesional que hay que fomentar teniendo en cuenta:

  • La competencia: El arquitecto debe competir con sus colegas de forma leal y honesta, sin recurrir a prácticas desleales, como el intrusismo, el plagio o el dumping.
  • La cooperación: El arquitecto debe cooperar con sus colegas en los proyectos que lo requieran, así como compartir sus conocimientos y experiencias.
  • La cortesía: El arquitecto debe tratar a sus colegas con educación y deferencia, sin realizar críticas infundadas o descalificaciones personales.
  • La solidaridad: El arquitecto debe apoyar a sus colegas en las situaciones de dificultad o conflicto, así como defender sus intereses colectivos.

La deontología del arquitecto y los seguros

La importancia del código deontológico del arquitecto está estrechamente relacionada con los seguros para estos profesionales. Por un lado, la deontología para el arquitecto establece los principios y las obligaciones que deben cumplir los arquitectos para evitar o minimizar los riesgos que pueden generar sus actuaciones. Al cumplir con estas normas, los arquitectos contribuyen a mejorar la calidad y la seguridad de las obras de arquitectura, así como a generar confianza y satisfacción en sus clientes y en la sociedad.

Por otro lado, el código deontológico también establece las consecuencias y las sanciones que pueden derivarse del incumplimiento de dichas normas. Estas consecuencias y sanciones pueden ser de carácter ético, disciplinario, civil o penal, dependiendo de la gravedad y el alcance de la infracción cometida. Al asumir estas responsabilidades, los arquitectos se comprometen a responder por los daños que puedan causar con sus actuaciones, tanto a sus clientes como a terceros afectados.

En ambos casos, los seguros para los arquitectos son un complemento necesario para garantizar la seguridad jurídica y económica de los arquitectos y de sus clientes. Los seguros cubren las posibles reclamaciones por daños materiales o personales causados por errores, omisiones o negligencias en el diseño, la dirección o la ejecución de las obras. Estos daños pueden afectar tanto a la propia obra como a las personas o bienes colindantes. Y es que, la declaración del riesgo es muy importante en el seguro de responsabilidad civil para arquitectos.

Los seguros también pueden cubrir los gastos de defensa jurídica, las sanciones administrativas o las pérdidas económicas derivadas de la paralización o el retraso de las obras. Estos gastos pueden suponer una carga financiera muy elevada para los arquitectos y sus clientes, que puede poner en peligro su viabilidad económica. Los seguros para los arquitectos les permiten afrontar estas situaciones con mayor tranquilidad y solvencia.

En el Código Deontológico de los arquitectos españoles se establece expresamente el deber de informar sobre el nivel de cobertura de la responsabilidad civil durante la prestación del servicio (Título II, capítulo 3.1).

En conclusión, el código deontológico es muy importante para el arquitecto y, además, está muy relacionado con los seguros para estos profesionales. Estos dos elementos fundamentales para el desarrollo ético y profesional de la arquitectura. El código deontológico orienta y regula la conducta de los arquitectos, mientras que los seguros les protegen y les respaldan ante las posibles contingencias que puedan surgir en el ejercicio de su actividad.

En Aon somos expertos es seguros de responsabilidad Civil para arquitectos. Si tienes alguna pregunta, quieres más información o quieres solicitar presupuesto, no dudes en contactar con nosotros.